
Los administradores de sistemas lo usan cuando una dirección IPv4 debe almacenarse o compararse como un entero de 32 bits en registros y bases de datos.
Convierte una dirección IPv4 en un entero de 32 bits. Todo el proceso permanece en tu navegador; los datos introducidos no se suben, comparten ni guardan.
La entrada de ejemplo contiene 192.0.2.1, una dirección reservada para documentación y pruebas. Después de convertir, vuelve a introducir el número en la entrada para comprobar que obtienes de nuevo la misma dirección con puntos: ese recorrido de ida y vuelta es la forma más rápida de confirmar que el resultado es correcto.
Entrada
192.0.2.1Resultado
3221225985Toda la conversión ocurre dentro de tu navegador, usando el valor que escribes o el archivo que importas. Nada sale de tu dispositivo, no se conserva nada al cerrar la página y, por tanto, puedes trabajar con direcciones internas que preferirías no enviar a ningún sitio.
La herramienta te indica que la entrada no se puede usar en lugar de devolver un número. Corrige el valor, comprobando que cada una de las cuatro partes queda dentro de un solo byte, y vuelve a iniciar la conversión.
Los enteros se ordenan, se comparan y se indexan con más facilidad, y ocupan una cantidad de espacio predecible. Las API y las rutinas de red suelen intercambiar direcciones en ese formato cuando necesitan ordenar o filtrar grandes conjuntos de ellas rápidamente.
El campo está diseñado para un único valor. Si tienes muchas direcciones, automatizar la conversión en tu propio script te evitará pegarlas una tras otra y ejecutar el paso cada vez.